Una mezcla equilibrada de moras silvestres de montaña y moras negras cultivadas, pensada para ofrecer lo mejor de ambos mundos: el carácter rústico de las bayas silvestres y la dulzura aterciopelada de las variedades seleccionadas.
Consejos de uso
El resultado es una pulpa rica, cremosa y de gran impacto visual, perfecta para mousses, glaseados, helados y preparaciones artesanales o industriales de alta calidad. Un ingrediente versátil que aporta a cada receta la fuerza y dulzura del sotobosque.
Consejos de conservación
Conservar a temperaturas inferiores a -18 °C y consumir preferentemente antes de la fecha recomendada. Para preservar al máximo todas las cualidades organolépticas de la fruta, utilizar el producto directamente congelado.