Suave, luminosa y naturalmente intensa: la pulpa de albaricoque congelada es una fuente inagotable de inspiración para los profesionales del sabor.
Fruto de años de investigación y experimentación, proviene de la variedad Bergeron, la reina de los albaricoques franceses, seleccionada por su aroma, riqueza en fibra y su color amarillo intenso.
Monovarietal al 100 %, se obtiene de frutos recogidos en el punto justo de maduración y procesados de inmediato para conservar el aroma y la frescura. La ultracongelación conserva todas sus características naturales, haciéndola perfecta para mousses, insertos, glaseados, sorbetes y pastelería moderna.
Consejos de uso
Perfecto para:
Mousses y bávaros, donde su dulzura natural realza la cremosidad sin sobrecargar
Insertos y glaseados espejo, para juegos de color y contrastes en el paladar
Sorbetes y helados, con un resultado aromático intenso incluso a bajas temperaturas
Pastelería moderna, donde cada detalle cuenta: textura, color, limpieza de sabor.
Su estabilidad y pureza la hacen también adecuada para aplicaciones saladas creativas. Una base luminosa y sorprendente, que se deja moldear con fantasía.
Consejos de conservación
Conservar a temperaturas inferiores a -18 °C y consumir preferentemente antes de la fecha recomendada. Para preservar al máximo todas las cualidades organolépticas de la fruta, utilizar el producto directamente congelado.